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28 marzo, 2008

La fama que me tienes prometida

Quien se queje por no haber tenido los quince minutos de fama que le prometiera Andy Warhol a todo el mundo, es porque no conoce YouTube, no tiene acceso a él por vivir en un país autoritario como China, o no se le ocurre nada qué decir, ni siquiera para grabar un video de 20 segundos con su teléfono celular.

Desde el niño que se caía al agua y Coyoacán Joe, hasta la LonelyGirl115, pasando por los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, cualquiera puede tener su momento de gloria bajo las candilejas. Y todo aquel que no pueda ser visto, admirado y comentado en YouTube simplemente no existe. Berkeley dijo que "ser es ser percibido". Pero si hubiera vivido en nuestro siglo XXI, habría matizado: "ser es ser percibido en YouTube".

Así lo entendió monseñor Dionigio Tettamanzi, obispo de Milán, y ya abrió su canal en YouTube para dictar sus homilías desde el ciberespacio.



¿Tiene algo de raro? Sólo sorprende ver a una institución tan arcaica como la iglesia católica incursionar en un medio tan moderno como lo es el video por Internet.

14 febrero, 2008

El espíritu de nuestra época

Vi la película Zeitgeist por tres razones: la primera, porque me la recomendaron; la segunda porque la pude bajar muy rápido. Y la tercera porque el miércoles pasado no tenía nada que hacer. Además, pensé que me daría buen tema para hacer una nota para este sufrido bloc y, dado que últimamente he tenido mucho trabajo y no se me ocurre más tema que quejarme de las necedades de los clientes, cualquier inspiración extra es bienvenida.

Como la película está dividida en tres temas muy poco relacionados a mi parecer, de hecho daría para tres notas. Pero no quisiera agobiar al paciente lector con tanto detalle. En realidad, el documentalito podría omitirse por completo en provecho de la salud mental pública, de no ser por una serie de reflexiones a que da pie la primera parte, dedicada a los mitos de los mesías. La segunda parte, por cierto, está dedicada a la idea de que los atentados de Nueva York y Washington el 11 de septiembre de 2001 fueron un "trabajo interno" del gobierno, y la tercera, a reforzar las teorías conspiratorias de dominación mundial por parte de un puñado de banqueros.

Antes de seguir adelante, habría que hacer una referencia al título. Zeitgeist significa "espíritu de los tiempos" en alemán y se refiere al clima intelectual y cultural de una era. Claro, quizá el lector lo recuerde mejor como el título de un disco de los Smashing Pumpkins, pero creo que eso menos tiene que ver con la película. ¿El espíritu de la época está dominado por la religión, el terrorismo y las conspiraciones secretas? Quiero creer que este siglo XXI tiene más que ofrecer. Pero, en fin, dejemos eso y continuemos.

Lo que me gustó de la primera parte es que, partiendo de nociones astronómicas, el autor desmonta la historia de Jesús como mesías, hijo de Dios o como se le quiera llamar, para mostrarlo como una representación del mito solar, presente en todos los pueblos desde los albores de la civilización.

Claro, la cosa no es tan objetiva pues esas nociones astronómicas (como el movimiento de precesión de los equinoccios) están interpretadas desde la astrología, es decir, se les da un valor o significado subjetivo. Y por ahí es donde se cuelan los detractores de la astrología a decir que es una superstición, pues ellos leen su horóscopo todos los días en el periódico y "nunca le atinan".

Pero en la película no se avientan el tiro de hacer horóscopos, sino de interpretar leyendas a través del pensamiento dominante en la época en que fueron creadas. Y es innegable que la astrología, vista como fenómeno puramente cultural, encarna lo que entonces era el sentido común.

De ese modo, es perfectamente lógico que si Jesús aparece al principio de la era de Piscis, el pez sea un símbolo utilizado por los cristianos. Así como el carnero lo fue en la era inaugurada por Moisés y, antes, el toro.

No obstante, parece que la intención del documental es negar la validez de las enseñanzas cristianas señalando sus raíces paganas. Nada más absurdo. Ya puestos a aceptar la idea de los grandes maestros de la humanidad, que se presentan cada tanto a recordarles a los desorientados hombres el camino de la salvación y a establecer preceptos generales (el monoteísmo de Moisés, el amor y el perdón de Jesús), poco importa el origen de la doctrina.

Aun más, si todas las enseñanzas religiosas comparten un origen común —si cada religión no es más que la expresión particular del mismo fenómeno en un tiempo específico—, de ello se desprendería una conclusión aun más valiosa: las religiones son obra de los hombres. Si contienen enseñanzas valiosas, éstas son producto del hombre. Si hay amor, si hay perdón, si hay compasión, es porque el hombre es capaz de tales sentimientos. No vienen de una entidad abstracta —y con toda seguridad inexistente— que nos rige desde lo alto. Si hay nobleza, si hay magnanimidad, si hay solidaridad en la doctrina religiosa es porque la hay en el hombre. Quitemos a dios de la ecuación y veremos que el hombre es capaz de cosas excelsas. Y ya sin la ceguera que significa el teísmo podremos ponerlas en práctica.

28 diciembre, 2007

Morir en Pakistán


No importaba que hubiera cedido a la tentación del autoritarismo y de la corrupción. Ni que hubiera sido destituida en dos ocasiones por incompetente del cargo de primera ministra. Lo que ahora importa, lo que nos deja de herencia tras su asesinato, es que Benazir Bhutto era una mujer valiente y constituía la única esperanza en el caótico panorama político de Pakistán.

Puesto a escoger entre sus dos rivales, el presidente Pervez Musharraf se inclinó por la bella "Sultana", a quien concedió amnistía para que pudiera regresar de su exilio en Londres, ante el también ex primer ministro Nawaz Sharif, igualmente acusado de corrupción y exiliado, aunque finalmente pudo regresar a su país, gracias a las presiones de Washington.

A diferencia de Sharif, dirigente de la Liga Musulmana de Pakistán, Benazir, la "Incomparable" (significado de su nombre), no era muy practicante, aunque a su regreso del exilio llevara un ejemplar del Corán bajo el brazo. Hija de padre sunnita y madre chiita, estaba por encima de la vieja disputa que separa a las dos ramas principales del Islam por la cuestión de la sucesión del Profeta. Pero, buena política, sabía que sus compatriotas la querían devota y lós complacía llevando su eterno velo de seda blanca.

Su educación occidental (Harvard y Oxford) y sus prolongadas estancias fuera de su país —primero para estudiar, luego para escapar de la dictadura que llevó a la horca a su padre, y por último para evadir los juicios que se le abrieron tras su destitución— le dieron una perspectiva moderna de lo que podría hacer para sacar a su país de la crisis en la que lo tienen hundido la religión y el fanatismo.

Pero su laicismo sin duda resultó intolerable para los extremistas. Al-Qaeda ya se atribuyó la autoría del atentado que le costó la vida a Benazir, aunque las autoridades dudan de su veracidad (más bien parece que quiere llevar agua a su molino, aunque sea agua teñida de sangre). No sería necesario buscar muy lejos para encontrar a los responsables: bastaría buscar entre aquellos grupos empeñados en mantener a Pakistán en la era feudal, regido por leyes atroces que datan de hace quince siglos, incapaces de distinguir la realidad a través de las telarañas que la religión ha ido formando en su cerebro.

31 octubre, 2007

Milagros naturales

Me llama la atención el interés que tienen muchas personas en demostrar que “la Biblia tiene razón”, frase que, por cierto, da título a un clásico de la arqueología bíblica, en el que Werner Keller documenta la veracidad de algunos acontecimientos relatados en el Antiguo Testamento.

Mi asombro tiene dos razones. La primera es que el hecho de que hayan sido ciertos los personajes y los acontecimientos narrados en la Biblia no es de ninguna manera prueba de que ese libro sea de inspiración divina, como es su principal pretensión. En efecto, una cosa es que hayan existido Moisés y compañía y otra, muy distinta, que los redactores hayan estado inspirados por Dios.

La segunda causa de mi asombro es que quienes defienden la historicidad del Libro no ven que eso mismo socava su naturaleza de escritura revelada. Así es: si ahora nos salen con que “la ciencia explica” el contenido de la Biblia, si los fenómenos maravillosos de los que habla tienen una explicación racional, ¿dónde queda su carácter milagroso y divino? Si las aguas del mar Rojo se abrieron por algún fenómeno natural y no como acto milagroso que le permitió al pueblo elegido escapar de la servidumbre en Egipto, ¿dónde está la base de la legitimidad de Moisés como líder religioso? Si no tenía ese contacto directo con Dios que le permitiera obrar milagros, sino que simplemente aprovechó una marea inusitada con fines políticos, ¿estamos ante un documento divino o humano?

Desprovisto de su carácter inspirado, el texto no es más que un documento histórico como hay muchos otros, incluso anteriores a éste. Y por respetable y verídico que pudiera ser, nadie pretendería, por ejemplo, que el código de Hammurabi podría servir para regir la vida del hombre en el tercer milenio de nuestra era.

Si no fueron milagros, sino hechos naturales que la ignorancia de su época no pudo explicar, ¿por qué pretenden que es un texto inspirado por Dios y, por tanto, que sus enseñanzas morales deben seguirse hasta nuestros días?

17 julio, 2007

Los Simpson y los extraterrestres



Ahora que FOX ha elevado a Los Simpson a la categoría de religión, no faltarán charlatanes del futuro que vean en este dibujo, hecho en Inglaterra, una prueba de su origen extraterrestre.

Aunque sólo de trata de un truco para promover la película (de inminente estreno), la realización de esta dibujo al lado del venerable gigante de Cerne Abbas, Inglaterra, ya provocó reacciones airadas de quienes defienden la respetabilidad de lo que se piensa es una caricatura de Oliver Cromwell, que data del siglo XVII.

En todo caso, no es de esperarse que el dibujo de Homero dure mucho tiempo, pues está hecho con pintura biodegradable, condición que pusieron las autoridades para permitir su realización. De todas maneras, es una prueba de que todos somos fans de Los Simpson.

27 febrero, 2007

¿Una tumba para la Iglesia?

Con exámenes de ADN y cálculo de probabilidades, el cineasta James Cameron echa por tierra varios de los pilares del cristianismo, cosa que seguramente no le caerá nada en gracia a la Iglesia, ya bastante irritada por el éxito de El código da Vinci y la continua merma de su clientela, especialmente en Europa.

El documental realizado por el director de Titanic asegura que en el barrio Talpiot de Jerusalén se encontró una cueva con diez osarios pertenecientes a Jesucristo, su madre, su mujer, supuestamente María Magdalena —lo que le daría la razón a Dan Brown, después de todo—, e incluso su hijo, de nombre Judas, además de otras personas presuntamente familiares.

Si quedaron en la Tierra los restos mortales de Jesucristo y de la Virgen María se viene abajo la idea de ambos ascendieron al Cielo en cuerpo y alma. Si María Magdalena fue mujer de Jesús, también se descartaría la noción del celibato del Mesías (y por ende su obligado reflejo en los sacerdotes). Y si Jesús llamó Judas a su hijo, podríamos deducir que no le guardó rencor al apóstol que supuestamente lo traicionó y lo entregó a las autoridades romanas.

¿Será el fin de la Iglesia Católica y otras instituciones cristianas? Los enemigos de la Iglesia no deben regocijarse ante esta embestida, que está lejos de ser la final. Recordemos que hace meses, la publicación del evangelio de Judas —en el que el apóstol traidor desempeña un papel primordial en el drama crístico— no hizo ni siquiera pestañear a la augusta institución, atrincherada en el reconocimiento exclusivo de los textos canónicos y desdeñosa de los apócrifos.

Y las tumbas de Cameron no aportan mejores argumentos para cuestionar el dogma eclesiástico. Los nombres que llevan los osarios son de los más comunes (Jesús, José, María) y aunque los realizadores de El sepulcro olvidado de Jesús aseguren que hay una posibilidad en 600 que esos nombres se encuentren reunidos en una sola familia, esa suposición no deja de ser un malabarismo numérico que no conmoverá a los fieles.

Aceptémoslo: la fe religiosa no tiene nada que ver con la razón, los argumentos científicos ni con nada que eche a andar a las neuronas. Quien está empeñado en creer en un Dios que envió a su hijo a ser sacrficado para salvación de la humanidad, no se conmoverá en sus creencias por simples datos de una ciencia de la que, por lo demás, ha aprendido a desconfiar.

La fe religiosa se basa en cuestiones más emocionales: el miedo a lo desconocido después de la muerte, la necesidad de consuelo en momentos de aflicción o incluso el mezquino deseo de ser recompensado por toda la eternidad a cambio de unos años de sufrimiento.

10 febrero, 2007

La libertad a juicio

Resulta paradójico que haya sido la laica y republicana Francia —¡la tierra de Voltaire y su manidísima frase "Puedo estar en contra de lo que dice, pero defenderé con mi vida su derecho a decirlo"!— el primer país donde prosperó una demanda en contra de las infames caricaturas de Mahoma publicadas en octubre de 2005 por un periódico danés y reproducidas posteriormente en muchos diarios de todo el mundo.




Uno de ellos fue el semanario satírico Charlie Hebdo que, no conforme con reproducirlas simplemente, les dedicó un número especial, con una portada realizada ex profeso por su dibujante Cabu. En ella, el Profeta se quejaba de tener a "idiotas" por seguidores.

Pues bien, la Unión de Organizaciones Islámicas de Francia y la Gran Mezquita de París presentaron una demanda en el tribunal correccional de París, no por todas las caricaturas, sino sólo por dos de las originales y la de la portada.

Obviamente, como dijera el mismo Cabu, éste es un juicio "obscurantista", basado netamente en una confesión religiosa que anatemiza la representación del rostro humano. Pero Dalil Boubakeur, rector de la Gran Mezquita de París, explicó que no se trataba de motivos religiosos, pues la demanda es por racismo, ya que se identifica a toda una población, la musulmana, con el terrorismo. En efecto, una de las caricaturas más controvertidas presenta al Profeta con un turbante en forma de bomba.

Pero la procuradora Anne de Fontette, en todo caso, decidió que ese insulto no se dirigía a todos los musulmanes, sino sólo a los integristas. Y esto, más que problema religioso, es social, como hizo bien en precisar. En efecto, hay que señalar una diferencia importante entre el islam y el islamismo: el primero se refiere a una religión de obediencia y sumisión a Dios (por cierto, "paz" es otra de las posibles interpretaciones de la palabra islam). Y se habla de islamismo cuando esa religión se toma de bandera política y se enarbola en contra de todo aquel que no la profese.

En todo caso, el tribunal determinó que la publicación no era culpable de atizar odios y fomentar discriminaciones. La libertad de expresión le ganó la batalla a la libertad de sentirse injuriado.

04 noviembre, 2006

Del ronco pecho de Benito Dieciséis

Hace unos días me enteré de que el padre de un amigo es diácono de una iglesia tridentina. Siendo un asunto para él tan personal, no quise verme ni muy curioso ni muy crítico ni, mucho menos, ponerme a analizar una corriente que rechaza las decisiones del segundo concilio vaticano (1962-1965) y sigue celebrando la misa en latín, con el oficiante de espaldas al pueblo.

Aunque es una minoría la de católicos que rechazan el rito conciliar, es bastante vociferante y mete más ruido que aquellos que no le confieren al latín propiedades mágicas y participan tranquilamente en la misa oficiada en la lengua nacional. Hace algunos años asistí a una misa en esperanto, no como católico sino como esperantista y, fuera de la novedad de estar hablada en la lengua internacional, en lo personal me pareció tan aburrida como las misas en latín a las que iba de chico (ya me feché, ni modo) y las misas en español, a las que dejé de ir en mi adolescencia.

Bueno, pues ahora resulta que el papa Benedicto XVI está por emitir un motu proprio, una decisión ejecutiva, digámosle así para que se entienda, tomada de su ronco pecho, para autorizar la celebración de la misa bajo el rito tridentino. Como breviario cultural, diremos que el rito tridentino es el adoptado en el concilio de Trento (1545-1563). Y hasta ahora, su celebración requería de la autorización del obispo correspondiente.

Por lo visto, el ex cardenal Ratiznger anda tan necesitado de clientela que ahora le hace ojitos a los que durante cuarenta años fueron simplemente “cismáticos”, con la esperanza quizá de que regresen al redil las ovejas descarriadas.

La comunidad tradicionalista, por supuesto, está de plácemes y ya llama “santísimo padre” a Benito Dieciséis, después de haber considerado traidores a sus dos predecesores, Paulo VI y Juan Pablo II, por apoyar la reforma del rito. ¿Qué dirán ahora los católicos anti-montinianos? Al otorgarles la libertad de celebrar la misa bajo el rito tradicional, Benedicto XVI también los priva de un argumento fundamental para los miembros de cualquier secta: la sensación de estar acosados por el mundo externo y el orgullo de ser los únicos que están en posesión de la verdad.

02 noviembre, 2006

Un velo para las putas

Aunque el resultado del juicio contra Muazzez Ilmiye Cig fue la absolución, resulta alarmante el simple hecho de que la decana de los arqueólogos turcos, de 92 años de edad, haya sido juzgada por decir que en la civilización sumeria, hace 60 siglos, las sacerdotisas-prostitutas que iniciaban a los jóvenes en el sexo llevaban un velo para distinguirse… un velo similar al que en la actualidad llevan —o son obligadas a llevar— las mujeres musulmanas.


Madame Cig a la salida del tribunal


Esa identificación fue suficiente para que se le aplicaran los artículos 125 y 216 del código penal turco, que penalizan los insultos y la provocación al odio racial y religioso.

Como candidata a ingresar en la Unión Europea, Turquía tendría mucho qué explicar a sus futuros socios sobre este caso. Más que nada, tendría que explicar porqué en su código penal sigue figurando como delito tomar posturas que quedarían amparadas en la libertad de culto y la de expresión.

Y también podría hacérsele una pregunta al abogado que planteó la demanda: ¿cómo tendrá la conciencia que una alusión a una costumbre de hace seis mil años la toma como ofensa personal? ¿Cómo es posible que alguien pueda considerar blasfemia una simple verdad histórica? Si cuatro mil quinientos años antes de Mahoma, las mujeres sumerias usaban un velo para anunciar sus servicios (servicios que, sin afán de entrar en polémicas, habría que decir resultarían muy sanos para los jóvenes), ¿cómo puede eso ofender la castidad de las musulmanas que lo llevan actualmente?

Por ejemplo, sabemos que la Navidad es una fiesta que se instituyó en esa fecha, para aprovechar que en el solsticio de invierno los romanos ya tenían el festejo de la Saturnalia, en la cual se bebía, se comía y se intercambiaban regalos. ¿Algún cristiano se siente ofendido porque la historia haya demostrado que la fiesta clave de su fe tiene orígenes paganos? No lo creo. Pero tal parece que los turcos se sienten en la mira del enemigo; para ellos, el masiosare puede estar en cualquier parte: entre los historiadores que hablan del genocidio armenio y entre los arqueólogos que afirman que las putas sumerias usaban velo.

17 septiembre, 2006

Ratzinger y las avispas

Queriendo hacer gala de su erudición histórica, el papa Benedicto XVI incurrió en la ira del mundo musulmán al citar durante su viaje a Alemania las palabras del emperador bizantino Manuel II Paleologo (1350-1425). Éste, en un debate con un académico persa, afirmó: "Muéstrame qué de nuevo haya aportado Mahoma, y sólo encontrarás cosas malas e inhumanas, como su instrucción de difundir por la espada la fe que predicaba."

Pero toda su erudición no le alcanzó a Benedicto XVI para: a) Dejar bien claro que eran palabras pronunciadas hace seis siglos, no suyas; b) Comprender que no venía al caso esa cita cuando estaba hablando del tema de la trascendencia; c) Darse cuenta de que los prejuicios de un emperador bizantino que vio su imperio mermado a costa del avance del islam ya no tienen ninguna conexión con el mundo actual; d) Tener la sensibilidad necesaria para darse cuenta de que insistir en la relación del islam con la violencia equivale a remover un nido de avispas.

Le ha llovido fuerte en su milpita al papa a raíz de estas desafortunadas palabras. Para empezar, ya está en entredicho el viaje que tenía programado para noviembre a Turquía, cuyo primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, exigió firmemente que el pontífice se retractara de sus palabras y ofreciera disculpas al mundo islámico. El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, condenó la "siniestra tendencia de asociar al terrorismo con el islam, lo que genera una peligrosa separación entre Occidente y el mundo del islam". Y también el primer ministro palestino, Ismail Haniyeh, exhortó al jefe de la iglesia católica a cesar sus "ataques al islam".

Hay que reconocer que desde que era conocido como Joseph Ratzinger, Benedicto XVI nunca se inclinó mucho por el ecumenismo ni por la convivencia de las religiones. En 2000, su documento Dominus Iesus, en el que reitera el dogma católico de que la salvación sólo se alcanza a través de la iglesia católica, apostólica y romana, causó gran consternación en un mundo que esperaba que el tercer milenio sería de apertura y diálogo. Y, a diferencia de Juan Pablo II, que participó en las jornadas de oración ecuménica organizadas por la comunidad de Saint'Egidio, en Asís, Italia, Benedicto XVI simplemente ha decidido ignorar ese esfuerzo de diálogo interreligioso.



Ecumenismo en Asís

En la mentalidad de Ratzinger, todo acercamiento a otras religiones lleva implícito el peligro del sincretismo. Y cualquier signo de apertura es tachado de relativismo, ese concepto que, a ojos del papa, le permite al hombre moderno confeccionarse una religión "a la carta", para la cual selecciona lo que más le place de todas las confesiones existentes. Pese a que en los evangelios leemos que "hay muchas moradas en la casa del Padre", por lo visto Benedicto XVI sigue atrincherado en una fe tan débil que no resiste el contacto con las demás.



Actualización del 18 de septiembre

En protesta por la perniciosa identificación de la violencia con el islam, en Mogadiscio, actualmente bajo control de los Tribunales Islámicos, este domingo fue asesinada una monja católica que trabajaba en un hospital. Poco antes, un funcionario religioso había exhortado a los musulmanes a "vengar" el honor de su fe, ultrajado por las palabras del papa Benedicto XVI.

21 mayo, 2006

De misterios prosaicos

Parece que los fanáticos nunca aprenden. Cuantas veces se han opuesto a la libre expresión de las ideas, aun las más descabelladas e idiotas, su oposición sólo ha servido para promover la curiosidad y el morbo general por aquello que es objeto de sus odios.

Lo mismo está pasando ahora con la película de El código Da Vinci. Todas las declaraciones de la Iglesia en su contra, de las organizaciones católicos y cristianas, de jerarcas y laicos por igual sólo han atizado el interés por ver la película.

Pero eso no ha sido todo. No han faltado idiotas que confundan la irritación de la Iglesia por el falseamiento de sus verdades fundamentales con el temor a que se revelen no se sabe qué obscuros secretos. Es decir, la actitud de la Iglesia logra exactamente lo contrario: convencer a los incautos de que son ciertas las tesis de Dan Brown.

No es que la Iglesia esté libre de secretos vergonzosos. Pero si vamos a sospechar de ella, tendríamos que hacerlo por razones más prosaicas que el supuesto romance entre dos personas de dudosa historicidad. No tendría caso levantar el inventario de los actos nefandos de papas y jerarcas diversos del pasado, pero al menos yo recuerdo haber leído en la prensa acerca de los escándalos del Banco Ambrosiano, de la Logia P-2 y de los sacerdotes pederastas (¡saludos, Marcial!), por no escarbar en la historia del siglo XX y preguntarnos cómo fue que se tejieron esas extrañas relaciones entre el Vaticano y los regímenes fascistas de esa época. Todos estos casos darían buen material para novelas, películas y series de televisión, con la ventaja de que estarían fundamentados en realidades que todos podemos confirmar.

Claro que a la Iglesia le molestan las falsedades disfrazadas de verdades lanzadas al abrigo de una novela y ahora una película. Poner en duda la divinidad de Jesucristo literalmente es quitarle la base a la institución eclesiástica. Si él no fue más que un hombre iluminado, un profeta inspirado o un gran maestro espiritual, se rompe el vínculo del Vaticano con Dios. Ratzinger es heredero del apóstol designado por Cristo y éste es hijo de Dios: ése es el fundamento de la legitimidad del actual papa y de todos los que lo han precedido.

Defender esa condición es la base de los ataques de la Iglesia a la obra de Dan Brown, no la supuesta descendencia que hubiera dejado en la tierra su fundador.

10 mayo, 2006

Una picota para Dan Brown

Donde menos se espera, salta la liebre. La India, con menos del 2% de población cristiana, ha sido el primer país donde ha surgido un movimiento de protesta en contra del estreno de la película El código Da Vinci. El Foro Secular Católico (nombre tan contradictorio como nuestro Partido Revolucionario Institucional) ha convocado a una huelga de hambre, “hasta morir”, protesta que iniciarán este viernes en Bombay unas 50 personas pertenecientes a ese grupo. El objetivo que persiguen es que el gobierno prohíba la exhibición de la película, que se estrenará, en la India y en todo el mundo, el 19 de este mes.

¿Qué dice el Vaticano al respecto? Angelo Amato, secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, habló también de boicotear la película, basada en la exitosa novela de Dan Brown, a la cual calificó de “perversamente anticristiana”.

¿Dónde están los que en 1989 condenaron con voz unánime la fatwa dictada en contra de Salman Rushdie por haber escrito Los versos satánicos, novela también considerada blasfema? ¿Quién se lanza ahora a criticar el integrismo católico-cristiano? ¿Quién es el guapo que va a pedir ahora la picota para un escribidor sensacionalista?