12 noviembre, 2003

Pues no llegó el dichoso mensaje con el supertrabajo que me ofrecían. Y ahora a la cortedad de recursos se agrega el desengaño, coronado con la cancelación de mi tarjeta de crédito por intento de fraude. Bueno, yo mismo la cancelé para que no me fueran a meter gol, pues ayer que fui a pagar la conexión de Internet por cable, el fulano apuntó en el vaucher el número de seguridad, cosa totalmente innecesaria cuando se plancha la tarjeta. Me quedó la duda de que el tipo podría haberlo hecho para usar mi tarjeta por teléfono o por Internet.

Más tarde hablé al banco a preguntar si ese procedimiento era normal, y ahí me explicaron que no y me recomendaron que la cancelara.

Me quedo sin Internet por cable y sin tarjeta por el momento (un momento que, a decir del banco, puede durar 15 días). ¿Podré sobrevivir medio mes? Tendré que renunciar a los pequeños lujos a los que estoy acostumbrado, como comer.

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