17 agosto, 2006

El espam, una vez más

Recibí un mensaje colectivo (eufemismo que oculta un acto supremo de estupidez, que consiste en obedecer acríticamente las instrucciones de un mensaje de veracidad dudosa) en el que se me advierte que en los próximos días voy a recibir un mensaje con un archivo adjunto que, al abrirlo, me va a borrar todo mi disco duro. Este tipo de mensajes siempre viene con alguna amenaza, ya sea de que nos estalle la computadora, o que nos caiga una maldición. O las dos cosas. O ninguna. Puede ser que no pase nada o que se hagan realidad nuestros peores temores. La verdad, quién sabe.

En realidad, fuera de un puñado de expertos, el común de los mortales sólo sabemos que debemos tener puesto un antivirus y prenderle su veladora a san Cristóbal para que no le pase nada a la computadora. Y no nos explicamos porqué la gente buena onda con la que tenemos comunicación nos manda virus y cadenas. Pues nos advierten que los virus vienen de una persona que nos tiene en su lista de direcciones...

¿Que por qué estamos en la lista de direcciones de un desconocido? Nomás échenle un vistazo a todas las direcciones a las que va dirigido un mensaje de éstos: los programas de correo por lo general recolectan esas direcciones y sin decir agua va las registran en la libreta. Al rato nuestro nombre aparece en los contactos de una cuidadora de perros de Alaska, de un campesino turco emigrado a Alemania y de un aspirante a actor en el cine hindú. Y todos ellos nos envían advertencias a destajo, dizque porque "es preferible recibir 25 veces este mensaje que recibir el virus y abrirlo".

Eso sin contar que esas advertencias luego caen en manos de los profesionales del spam, que recaban todas las direcciones y las integran en listas que venden a mercaderes sin escrúpulos. ¿Se han preguntado por qué reciben anuncios de Viagra, de loterías inexistentes y ofertas para hacer negocios en Nigeria? Sin exagerar, en los últimos treinta días (del 17 de julio al día de hoy) he recibido 758 mensajes de spam. Eso significa más de 25 diarios. Y para tener una idea de lo que eso representa, yo recibo en promedio unos diez mensajes al día que realmente me interesan (de trabajo o personales).


Detalle de mi bandeja de spam (cortesía de Gmail)

Y para darle más credibilidad al asunto, nos dicen que el supuesto virus fue anunciado por CNN, avalado por Microsoft y reconfirmado por Macaffe. Y por si no estábamos asustados con todo lo anterior, nos lanzan que es el PEOR virus que jamás en la historia de la humanidad se haya conocido o se habrá de conocer. Y por último, la infaltable recomendación de renviar el mensaje a todos nuestros contactos, y lo piden POR FAVOR y con mayúsculas. Buena táctica de los profesionales del espam y demás mercaderes del correo electrónico que se prostituye de ese modo.

En efecto, el sentido original del correo electrónico, que es el de mantener comunicadas a las personas, se pierde en medio de tanto aviso de virus, advertencias de nuevos peligros, presentaciones cursis de PowerPoint con gatitos y paisajes, sin contar el espam abierto. Hay gente que sé que sigue viva sólo porque veo su nombre entre la multitud de destinatarios de una conmovedora historia sobre el niño que perdió las manos o la niña que se está muriendo. Pero con eso de que me forguardean cuanta estupidez reciben, pues se sienten relevados de la obligación de escribirme personalmente y hacerme partícipe de los sucesos de su vida.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Estas son noticias viejas, pero igual, a lo mejor te asustan.

http://www.kriptopolis.org/el-rootkit-del-drm-de-sony-la-verdadera-historia

Anónimo dijo...

Tampoco existe un jeanpaulvandex.si las personas quieren ser honestas dejenlas o se quiere quedar con ellas. Trabajenle el caso y sr acabo . Cual es problema. Entramos en el año de la alegria no sean estafas ustedes mismo

Anónimo dijo...

Yo recibí un correo igual ceo que esto es u un fraude. DEnucielo corran la voz.