20 noviembre, 2006

Tres presidente, tres

Ahora México tiene tres presidentes: uno «en funciones», otro «electo» y otro «legítimo». Nunca las comillas habían servido tanto para enfatizar las dudas que pesan sobre el término respectivo.


El propio Vicente Fox admitió desde hace varias semanas que ya había cerrado el changarro (y que por lo mismo ya podía declarar puras tonterías). Si con cerrar el changarro se refiere a dejar de actuar —y si la memoria no nos traiciona—, tenemos que aceptar que él lo cerró desde el 2 de diciembre de 2000. En efecto, el único objetivo de la plataforma electoral de Fox era sacar al PRI de los Pinos. Esto lo logró oficialmente el 1° de diciembre al tomar posesión de la presidencia, por lo que desde entonces se ha dedicado a esperar a que pase el tiempo. Y mientras, fueron sus secuaces («de cuello blanco», según la afortunada expresión de AMLO) los que hicieron y deshicieron en el país. Fox se dedicó únicamente a asentir a todas las medidas que no le afectaran en sus intereses personales, a dar muestras de humor involuntario y a atejonarse en su rancho, al lado de Marthita, cuando las cosas se ponían feas.


En cuanto a Felipe Calderón, no creo que ni él mismo, en el fondo, esté convencido de haber sido elegido efectivamente por la voluntad mayoritaria de los ciudadanos. (¡Oh, qué bella frase!) Pasará a la historia como un presidente manchado por la duda, como es el caso de Salinas de Gortari. Y tendrá que dar algo más que golpes mediáticos para convencer al pueblo. Por desgracia para él, a México ya no le queda nada que vender para que Fecal se allegue fondos y patrocine sus programas a fin de granjearse a la gente (como hiciera Salinas). Muy por el contrario, a él le tocará administrar la pobreza que le heredará Fox.



Por lo que toca a Andrés Manuel, su «legitimidad» podría ser tema de simposios y disertaciones doctorales, pero para la gran mayoría, su autoproclamada presidencia «legítima» no será más que una parodia, un intento desesperado por llamar la atención de los medios y, en el mejor de los casos, una medida política cuyos alcances no alcanzan a percibirse. ¿Pretenderá impedir mediante manifestaciones y plantones las decisiones que tome el ejecutivo? La clase media urbana que votó por él lo hizo con la idea de que gobernara en forma pacífica y dentro del marco legal; no le dio carta blanca para trastocar el orden ni, ¡mucho menos!, para que organice bloqueos que lesionen sus mezquinos intereses.

En fin, tres presidentes, ¿eh? ¿Cómo la ven? No cabe duda de que como México no hay dos.

6 comentarios:

Angel dijo...

Hola, según una frase dice que cada pueblo tiene la política que se merece, pero ya está visto que nuestro país está por encima de nuestros penosos dirigentes.

La verdadera democracia se construye con hechos, Fox, es un personaje que se caracterizó por su diarrea verbal, FECAL tan gris como el mismo y AMLO un verdadero enigma.

Comparto tus ideas por los llamados "3 presidentes" el primero y el segundo, bajo la sospecha de fraude , ligados ampliamente con el poder económico del país, y el tercero, ya ni se ni que pensar...

Saludos!!!
PD. Por cierto en mi blog me di a la tarea de "recolectar" algunas de las frases memorables del primer presidente.

Real de lo virtual dijo...

De los tres presidentes no se hace uno.

Más allá del calor político de este momento me pregunto, en qué lugar pondrá la historia a cada uno de ellos. Y quién escribirá la historia.

Sofia dijo...

Habibi
Retocaría: ¡Cómo México no hay tres!
Totalmente de acuerdo contigo, vaya país surrealista en el que vivimos. Como diría André Breton, "México es la cuna del surrealismo".
Y para documentar nuestro eterno optimismo mexicano, ahí te va un dato sacado directamente de la boca de AMLO en una conferencia de prensa. La cita es textual, sacada de la conferencia del Peje del miércoles 22 de noviembre.

Pregunta: ¿Nos puede decir lo que va a recibir (de sueldo)?

AMLO: Ándele, ándele, pues muy poquito, vamos a ganar alrededor de 50 mil pesos mensuales, ese es mi sueldo.

Pregunta: ¿Y de dónde va a salir?
AMLO: Del apoyo, ah, qué bien que me pregunta eso.

Vaya, de haber sabido que un "presidente legítimo" tendrá un sueldo de lujo de 50.000 pesos producto del "apoyo" del pueblo, pues hasta yo me apunto de "presidenta legítima".
Besos Habibi.

Paulina Arellano Escobar alias "la tigrilla" dijo...

Que buen post es, pocas veces se puede encontrar un trabajo tan objetivo e imparcial.

Saludos cordiales

SANTIAGO dijo...

hola me llamo andres manuel lopez obrador porfavor no opinen si no saben acuerdense que son pobres y jodidos
saludos

Felipe dijo...

YO SOY EL MERO MERO