23 junio, 2004

Suele criticarse a los países exportadores de armas por dedicarse a tan mortífero negocio (por cierto, el 90% de las exportaciones de armas corre a cargo de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU), pero no hay que olvidar que en toda transacción de compra-venta, la mitad de la responsabilidad la tiene el comprador.


Así, nos enteramos de que, por ejemplo, Eritrea, gasta en educación y salud poco más del 7% de su producto interno bruto, mientras que dedica cerca del 30% a los gastos militares.


El informe presentado por varias asociaciones civiles este martes es escalofriante y deja lugar a pocos comentarios (o a muchos, pero aquí en este blog nos inclinamos por la parquedad), que el lector podrá hacer por sí mismo consultando el citado reporte.

2 comentarios:

madrax dijo...

Hablando de tráfico de armas, la casa blanca, haciendo lujo de su tacto diplomático, ha nombrado a nada menos que John Negroponte el nuevo embajador en Irak...

Con larga cola que le pisen....

Jorge Luis dijo...

¡ay! ese jorgito dobleú siempre tan ocurrente...