04 noviembre, 2004

La madre de todos los avistamientos

Aunque presentes en muchas fantasías anteriores, la madre de todos los avistamientos de ovnis ocurrió el 24 de junio de 1947, cuando el piloto estadounidense Kenneth Arnold vio nueve objetos brillantes, volando a 1,600 millas por hora, en el estado de Washington. En ese momento, no tuvo ninguna explicación, y de ahí concluyó que algo que volara a 2,574 kilómetros por hora sólo podía ser ajeno al hombre. La forma de los objetos le recordó la de un plato y así nacieron los famosos platillos voladores. Así se inició el actual movimiento de ovnilatría, que busca afuera de nuestro planeta las respuestas a las preguntas que siempre han acosado a la humanidad. Y si al dar estas respuestas, algunos vivales pueden forrarse los bolsillos, tanto mejor.


Un detalle que no escapa a ningún observador es la fecha: apenas dos años antes había concluido la guerra más terrible que había conocido la humanidad y la gente estaba literalmente agotada, llena de angustias que no podía resolver una iglesia que no sólo se había mostrado incapaz de resolver (ni siquiera atenuar) el conflicto, sino que se había aliado —abierta o soterradamente— con las fuerzas del mal (o con aquellos países que, en la percepción general, las representaban).


La necesidad de creer fue aprovechada por algunas personas que, más adelante, no sólo dijeron haber visto ovnis, sino que aseguraron haber hecho contacto con sus tripulantes. Uno de los primeros contactados fue George Adamski, quien aseguró haberse reunido con un "ser humano de otro planeta", el 20 de noviembre de 1952. Adamski es el autor de uno de los libros canónicos de la ovnilatría, Los platillos voladores han aterrizado, publicado en 1954*.


Pero regresemos a la posguerra y al ambiente de desasosiego que reinaba en ese entonces. Adamski aseguró que la razón de la visita de los extraterrestres era su preocupación por la sobrevivencia de la humanidad. Las explosiones de Hiroshima y Nagasaki habían revelado la capacidad de destrucción alcanzada por el hombre. Esto, afirmaba Adamski —y lo siguen afirmando sus émulos, como los de la Sociedad Aetherius—, podría causar un trastorno cósmico que nuestros vecinos en el espacio no podían permitir. De este modo, a partir de entonces se multiplicaron las visitas de estos bondadosos seres, a fin de orientarnos y de impedir nuestra autodestrucción.


De ahí a ver en ellos a los descendientes de los dioses y profetas que en la antigüedad dieron origen a nuestras religiones, no había más que un sencillo paso que no se tardó en franquear. Quien llevó más lejos esta hipótesis fue Erich von Däniken, que en 1968 publicó Dioses del espacio exterior, otra de las obras fundamentales del movimiento ovnílatra, en la que afirma que la evolución humana es producto de la ayuda recibida por astronautas extraterrestres. Sólo así se explica, deduce dentro de su razonamiento, que un pueblo "indígena" como los mayas haya alcanzado tan elevado desarrollo en el conocimiento científico.


Vamos a obviar las connotaciones racistas de las tesis de von Däniken para regresar con los alienígenas preocupados al detectar una explosión nuclear en nuestro planeta. Recordemos que dicha explosión ocurrió en agosto de 1945. Y que menos de dos años después se produce el primer avistamiento del que se tiene noticia pública. Nuestra pregunta es: ¿de dónde vinieron estos seres?


Repasemos nuestra astronomía. Sabemos que la estrella más cercana a la Tierra es Alfa Centauro, que se encuentra a 4.5 años-luz de distancia. Es decir, suponiendo que los ovnis vistos por Arnold se encontraran en algún planeta de esa estrella, sus tripulantes se habrían enterado de la explosión atómica a principios de 1950 y, si hubieran querido venir a evitar una catástrofe, habrían llegado a la Tierra a mediados de 1954. Y eso contando que pudieran viajar a la velocidad de la luz, cosa imposible aunque algunas personas, influidas por La guerra de las galaxias, piensen que ha de haber alguna tecnología que permita alcanzar esa velocidad de desplazamiento.


Malas noticias para los ovnílatras: ni en la Tierra ni en Alfa Centauro es posible escapar a las leyes de la física. Y la tecnología se basa en la ciencia y, por ello mismo, no puede contradecir sus principios. Es decir, por más que avance, la tecnología jamás podrá prescindir de sus leyes, mucho menos violarlas. En pocas palabras, es imposible viajar a la velocidad de la luz y, por ende, a velocidades superiores.


Pese a toda la evidencia, aquellos que están convencidos de la veracidad de los avistamientos, de los contactos y del origen alienígena de las civilizaciones terrestres jamás aceptarán razonamientos tan sencillos como los que hemos expuesto. Siempre alegarán argumentos basados en la paranoia conspiratoria, en el estado primitivo de la ciencia humana (a la que. no obstante, invocan tergiversada para sustentar sus propias convicciones) y, sobre todo, en esa sensación tan agradable de sentirse parte de un selecto grupo de elegidos, únicos capaces de comprender la verdad. No es raro que un ego de ese tamaño los ciegue al grado de no poder aceptar la vanidad de sus pequeñas vidas.







Como aportación orgullosamente mexicana a la ovnilatría tenemos el caso del señor Salvador Villanueva, mecánico de profesión que aseguró haber viajado a Venus a bordo de un platillo volador en agosto de 1953. Caso raro entre los "contactados", Villanueva se limitó a narrar su experiencia y a describir la vida venusina en su libro Yo estuve en el planeta Venus (1958), pero no se dedicó a explotar económicamente su historia.


3 comentarios:

ALEJANDRO dijo...

Y.....
TODO ESTO SUENA MUY BONITO, PERO QUE LE DICE A LAS PERSONAS QUE LOS HAN VISTO. ¿MENTIROSAS?
POR EJEMPLO ( Y YA LO HABIA COMENTADO ), !EUROPA NO EXISTE¡ ESTO SERIA VALIDO Y PODRIA USAR SUS ARGUMENTOS PARA DEMOSTRARLO.
LA FISICA ES LA MISMA AQUI QUE EN TODO EL UNIVERSO? DESDE LUEGO, PERO NUESTRA FISICA MODERNA SE BASA EN LA TEORIA DEL GRAN SISICO A. EINSTEIN, EL CUAL ESTA BASADO EN UNA IDEA EQUIBOCA DEL COMPORTAMIENTO DE LA LUZ SI SE PUEDE VIAJAR A LA VELOSIDAD DE LA LUZ Y AUN MAS, SOLAMENTE NUESTRA CIENCIA SIGUE CON EL MISMO PENSAMIENTO GEOCENTRICO. O, NO SUPO QUE ALGUN DIA SE DIJO QUE ALGO MAS PESADO QUE EL AIRE NO PUEDE VOLAR.

SALUDOS

Jorge Luis dijo...

Yo en lo personal he estado en Europa y me consta que existe. Es una tontería negar su existencia simplemente porque no se ve desde Guanajuato.

Los argumentos que contradicen la posibilidad de viajar a la velocidad de la luz se basan en la física; y ésta está convalidada en toda la técnica que disfrutamos actualmente. ¿Aceptamos la física que nos permite usar computadoras e Internet pero no la que nos impide viajar a la velocidad de la luz? ¿No resulta caprichoso e infantil?

Para viajar a la velocidad de la luz es necesario más que afirmaciones repetitivas. ¿Dónde están los estudios que lo avalen, al menos en teoría? Y no hablo de las teorías de los ufólogos o de la Blavatski, sino de las teorías de misma ciencia que nos permite estar sosteniendo este diálogo.

El hecho de que se haya pensado antes que no era posible que volara un objeto más pesado que el aire sólo ilustra el avance de la ciencia misma. Antes no se podía, ahora sí se puede. Ese avance ha sido posible gracias a los trabajos de los científicos, no de los charlatanes que, muy comodinamente se dedican a aprovechar aquelo que les conviene y a criticar todo lo que cae fuera de su espectáculo de feria.

¡Bonito chiste! Usar los medios técnicos que la ciencia ha puesto a nuestra disposición (en este caso la computación) para atacar a la misma ciencia.

Alejandro dijo...

Yo en lo personal he visto ovnis y estoy tan seguro de esto, como usted de que Europa existe y no podemos negar la existencia de los ovnis porque no los hemos visto, invito a observar mas el cielo y seguramente, algún día se encontrará una gran sorpresa.( para verlos hay que observar, para ver a Europa solo hay que ir, simple no?).

De una teoría de 1905, por A. Einstein, alguien que se atrevió a cuestionar el pensamiento de la época ya han pasado 100 años y nadie se ha atrevido a pensar que esto pueda ser diferente. Y preciso algunas cosas:
-la teoría de la relatividad esta basada en la observación a los experimentos de F.Grimaldi, T Young; C. Huggens y el mas importante Michelson and Morley (demostrar la existencia del éter cósmico).
- La ecuación en la que se basa la teoría es lineal, aplica para estudios en 2 dimensiones pero en 3D no funciona y sobre todo cuando matemáticamente (en teoría) se pone a girar algo a la velocidad de la luz alrededor de un objeto.
-como usted lo dijo “El hecho de que se haya pensado antes que no era posible que volara un objeto más pesado que el aire sólo ilustra el avance de la ciencia misma. Antes no se podía, ahora sí se puede. Ese avance ha sido posible gracias a los trabajos de los científicos”, ¿no estamos a tiempo de pensar en algo nuevo y dar un salto? Ya son 100 años, Yo creo que si.
-Creo que la teoría se convirtió en un dogma de fe.
-Se dice que la luz es una onda, pero cuando se cuestiona ¿Qué es una onda?, Se limitan a contestar
velo en el agua. (En la superficie solo se ve en 2d.), pero que pasa en el volumen interior del agua?
-No existe un solo experimento que demuestre la interacción del átomo o de las moléculas de la materia que tengan su intercomunicación a la velocidad de la luz. (Puede ser instantánea?)
-los experimentos que se han hecho para avalar esta teoría se pueden interpretar como una deformación de la información y no del tiempo-espacio. (Recuerdo que la ecuación no sirve para 3d.)
-Newton decía que la luz es una partícula
-Yo preferiría regresar a este concepto de Newton, y claro la teoría de A.Einstein seguirá vigente, pero observar la luz como partícula nos abriría nuevos campos y ademas todos los experimentos que ven a la luz como una onda tambien seran usados para demostrar que es una particula (las arañas sin patas son sordas?). Porque le recuerdo que Yo vi un ovni y por lo que vi, se que se puede viajar a la velocidad de la luz, como? Aun no se pero investigo.
-No soy defensor ni del Maussansito ni odia a la ciencia, simplemente una observación de un ovni me cambio las expectativas y tengo la inquietud de investigar.
-En una biografía de A. Einstein encontré como dato curioso que tenia un libro de la Blavatski, y esto fue antes de que Yo supiera quien era la tal Blavatski.
-En cuanto al “¡Bonito chiste! Usar los medios técnicos que la ciencia ha puesto a nuestra disposición (en este caso la computación) para atacar a la misma ciencia.”. Yo solo busco un medio para seguir adelante en mi investigación, todos los grandes descubrimientos y grandes teorías llegaron acompañadas con gente que desafió a su época. Para mi su platica ha sido enriquecedora aunque sus argumentos son los mismo que he escuchado siempre pero con una gran diferencia. Usted si me contesto.

Saludos cordiales,

Alejandro
Guanajuato.
(Desde donde no se ve Europa)